Gonorrea en perros: qué es en realidad y cuándo ir al veterinario
Los perros no tienen gonorrea. La gonorrea la causa Neisseria gonorrhoeae, una bacteria que solo infecta a las personas. Lo que se suele llamar «gonorrea en perros» casi siempre es otra cosa: una secreción del prepucio, la brucelosis canina o el tumor venéreo transmisible.
Si notaste una secreción en los genitales de tu perro o tu perra y buscaste «gonorrea», esta guía te ayuda a entender qué puede ser y cuándo conviene ir al veterinario. No reemplaza la consulta: solo un veterinario puede confirmar la causa. Si además notas otros cambios, repasa las señales de que un perro está enfermo.
En resumen
- La gonorrea es una infección exclusiva de las personas: no afecta a los perros.
- Un poco de secreción en el prepucio es normal en muchos machos adultos.
- La brucelosis canina sí se contagia entre perros y, rara vez, a personas. No hay vacuna y los antibióticos no la eliminan por completo.
- El tumor venéreo transmisible se contagia en la monta y, tratado a tiempo, tiene buen pronóstico.
- Si la secreción es abundante, tiene sangre o mal olor, o ves un bulto en los genitales, consulta al veterinario.
¿Los perros pueden tener gonorrea?
No. Neisseria gonorrhoeae es un patógeno exclusivamente humano: no tiene reservorio animal conocido. Por eso no existe una «gonorrea canina» como enfermedad. El nombre se usa de forma popular para cualquier secreción en los genitales del perro, pero detrás puede haber causas muy distintas, con tratamientos distintos.
¿Qué puede ser la secreción en los genitales de mi perro?
Secreción normal del prepucio (esmegma)
Muchos machos sexualmente maduros tienen una secreción leve y mucosa en la punta del prepucio. Según el Manual Merck Veterinario, es frecuente y tiene poca importancia clínica cuando no hay otros síntomas.
Balanopostitis: inflamación del pene y el prepucio
Cuando la secreción es abundante, a menudo con pus, se acumula en las patas traseras o el perro se lame mucho la zona y muestra dolor, puede tratarse de una balanopostitis. Puede deberse a un crecimiento excesivo de bacterias, a una herida o un cuerpo extraño, a una infección urinaria o cálculos, a un problema del prepucio o, con menos frecuencia, a un tumor.
El veterinario busca la causa. El tratamiento suele incluir corregir lo que la provoca, recortar el pelo alrededor del prepucio para mantener la higiene y lavar el prepucio con un antiséptico suave; según el caso, también pomadas o antibióticos, antiinflamatorios y un collar isabelino para que no se lama.
Brucelosis canina (Brucella canis)
Es una infección bacteriana que sí se transmite entre perros: por vía sexual y por ingerir o tener contacto con materiales contaminados.
- En hembras: abortos en el último tercio de la gestación sin señales previas, crías nacidas muertas e infertilidad. Después de un aborto puede haber secreción vaginal durante mucho tiempo.
- En machos: inflamación de los testículos, el epidídimo o la próstata, y desgano para montar.
- Sin síntomas: no es raro que un perro infectado no muestre ninguna señal.
Se diagnostica con pruebas de laboratorio. Es muy difícil de tratar: los antibióticos no eliminan por completo la bacteria, así que un perro sin síntomas después del tratamiento puede seguir infectado. Los CDC de Estados Unidos la consideran una infección no curable en el perro. Por el riesgo de contagio a las personas, a menudo se desaconseja el tratamiento y se recomienda la eutanasia; cuando se decide tratar, el manejo es de por vida: castración, antibióticos durante al menos dos a tres meses, controles periódicos y aislamiento. No existe una vacuna comercial, a diferencia de enfermedades como el moquillo, que sí se previenen con las vacunas esenciales del perro.
Tumor venéreo transmisible (TVT)
Es un tumor de los genitales que pasa de un perro a otro durante la monta: son las propias células del tumor las que se transfieren. Se ve como una masa con forma de coliflor, desde menos de 5 mm hasta más de 10 cm, que suele estar ulcerada y sangra con facilidad. Puede aparecer también en la piel cercana y en la boca, la nariz o los ojos.
Se diagnostica observando las células al microscopio. La quimioterapia se considera el tratamiento de elección, y el pronóstico es bueno salvo en los casos poco frecuentes en que el tumor ya se extendió por el cuerpo. Sin tratamiento, suele seguir creciendo.
¿Se contagia a las personas?
La gonorrea humana no viene de los perros. De las causas anteriores, la que puede pasar a las personas es la brucelosis canina. Es poco común, pero puede ser grave. El riesgo es mayor para quienes tienen contacto con tejidos y líquidos reproductivos de los perros: criadores, personal de refugios y guarderías, y veterinarios.
Si tu perro tiene brucelosis, los CDC recomiendan usar guantes para manipular su orina y sus heces, recogerlas en bolsas desechables, lavarse las manos con agua y jabón al menos 20 segundos, desinfectar las superficies con guantes y evitar que el perro tenga contacto con otras personas y animales.
¿Cómo prevenirlo?
- Hacer la prueba de brucelosis antes de cruzar a un perro y antes de ingresarlo a un criadero.
- Evitar montas con perros cuyo estado de salud no conoces: la brucelosis y el TVT se transmiten en la monta.
- Revisar de vez en cuando los genitales de tu perro y consultar si notas cambios.
¿Cuándo llevarlo al veterinario?
- La secreción es abundante, tiene pus, sangre o mal olor.
- Se lame la zona todo el tiempo o muestra dolor.
- Ves un bulto o una masa en los genitales, o sangrado.
- Tiene los testículos inflamados o no quiere montar.
- Tu perra abortó o tuvo crías nacidas muertas.
Otros síntomas y enfermedades, ordenados por tema, están en la guía de salud del perro.
Preguntas frecuentes
¿Los perros tienen gonorrea?
No. La bacteria que causa la gonorrea solo infecta a las personas. Lo que se llama «gonorrea en perros» suele ser una secreción normal del prepucio, una balanopostitis, la brucelosis canina o el tumor venéreo transmisible.
¿Es normal que mi perro tenga secreción amarilla en el pene?
Una secreción leve es frecuente en machos adultos y no suele ser un problema. Si es abundante, tiene pus o mal olor, o el perro se lame mucho, consulta al veterinario.
¿La brucelosis canina tiene cura?
No se considera curable: los antibióticos no eliminan por completo la bacteria. El manejo incluye castración, antibióticos prolongados y controles de por vida. No existe vacuna comercial.
¿Mi perro me puede contagiar?
La gonorrea, no. La brucelosis canina sí puede pasar a personas, aunque es poco común; el riesgo es mayor para quienes manipulan líquidos reproductivos de perros.
Fuentes consultadas
Revisado el 24 de septiembre de 2026.
- Quillin S. J., Seifert H. S. (2018). Neisseria gonorrhoeae host adaptation and pathogenesis. Nature Reviews Microbiology, 16(4), 226–240.
- Boston University, Research Occupational Health Program. Neisseria gonorrhoeae Agent Information Sheet («obligate human pathogen with no other known host»).
- Manual Merck Veterinario. Balanoposthitis in Dogs and Cats.
- Manual Merck Veterinario. Brucellosis in Dogs.
- Manual Merck Veterinario. Brucellosis in Dogs (profesional).
- Santos R. L., Souza T. D., Mol J. P. S., Eckstein C., Paixão T. A. (2021). Canine Brucellosis: An Update. Frontiers in Veterinary Science, 8, 594291.
- CDC. Veterinary Guidance for Brucellosis.
- Manual Merck Veterinario. Transmissible Venereal Tumor in Dogs.







