hepatitis en perros

Hepatitis canina: la infecciosa y la crónica, síntomas y prevención

“Hepatitis en perros” puede ser dos cosas distintas: la hepatitis infecciosa canina, una enfermedad contagiosa causada por un virus (adenovirus canino tipo 1) que se previene con la vacuna, o la hepatitis crónica, una inflamación del hígado de larga duración, más frecuente en algunas razas. Las dos requieren diagnóstico y tratamiento del veterinario.

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Esta guía resume qué es cada una, sus síntomas y cómo se previenen, según el Manual Merck Veterinario. Sirve para orientarte, no para diagnosticar ni para tratar: no le des medicamentos a tu perro sin indicación del veterinario.

En resumen

  • La hepatitis infecciosa canina la causa el adenovirus canino tipo 1. Hoy es poco común donde se vacuna de rutina.
  • Se contagia al tragar orina, heces o saliva de un perro infectado. Los cachorros son los de mayor riesgo.
  • Los síntomas van desde fiebre leve hasta una enfermedad grave con problemas de coagulación.
  • Después de recuperarse, algunos perros quedan con daño en los riñones o con “ojo azul”.
  • La hepatitis crónica es otra cosa: una inflamación del hígado de larga duración, más frecuente en razas como el labrador, el dóberman o el cocker.

Las dos hepatitis, lado a lado

Hepatitis infecciosaHepatitis crónica
Qué esInfección por el adenovirus canino tipo 1Inflamación del hígado de larga duración
¿Se contagia?Sí: por orina, heces o saliva de perros infectadosNo
A quién afecta másCachorros y perros sin vacunasAlgunas razas: bedlington terrier, labrador, cocker spaniel, dóberman y otras
Cómo se previeneVacuna (va con la del moquillo)No hay vacuna
Diagnóstico y tratamientoLo define el veterinario: líquidos, transfusiones, antibióticos si se suma una infecciónSuele requerir biopsia del hígado; el tratamiento depende de la causa y la raza

Según el Manual Merck Veterinario.

Hepatitis infecciosa canina

Es una enfermedad contagiosa, presente en todo el mundo, causada por el adenovirus canino tipo 1. Según el Manual Merck, hoy es poco común en las zonas donde los perros se vacunan de rutina.

¿Cómo se contagia?

Los perros se infectan al tragar orina, heces o saliva de animales infectados. Un perro que se recupera puede seguir eliminando el virus en la orina durante al menos 6 meses. Los cachorros son los de mayor riesgo.

Síntomas

Van desde lo leve hasta lo grave:

  • Casos leves: fiebre leve e inflamación leve de las mucosas de la boca, la nariz y los ojos.
  • Otros síntomas: falta de energía, pérdida de apetito, más sed, ojos inflamados con secreción, vómito y dolor abdominal.
  • Casos graves: debilidad, una caída fuerte de los glóbulos blancos y problemas de coagulación de la sangre.

Secuelas: “ojo azul” y daño renal

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Después de recuperarse, algunos perros quedan con daño a largo plazo en los riñones o con “ojo azul”: la córnea se ve opaca, azulada, por una reacción del sistema inmunitario.

Tratamiento

Lo define el veterinario. Según el Manual Merck, el tratamiento puede incluir líquidos por vía intravenosa, transfusiones de sangre si hay una pérdida de sangre grave y antibióticos para las infecciones bacterianas que se sumen.

Prevención: la vacuna

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La prevención se basa sobre todo en la vacunación, que suele ir combinada con la vacuna del moquillo. Pregúntale a tu veterinario si tu perro tiene el esquema completo. Más en vacunas para perros.

Hepatitis crónica

Es una inflamación del hígado de larga duración, más común en perros que en gatos. Según el Manual Merck, varias razas tienen predisposición, entre ellas el bedlington terrier, el labrador retriever, el cocker spaniel, el dóberman, el skye terrier, el caniche estándar, el springer spaniel, el chihuahua, el maltés y el west highland white terrier. En los perros con hepatitis crónica suele encontrarse acumulación de cobre y hierro en el hígado.

El diagnóstico suele requerir una biopsia del hígado, y el tratamiento depende de los síntomas, la causa si se conoce, y la raza y la historia del perro. Lo define el veterinario.

Señales de que el hígado de tu perro no está bien

El Manual Merck enumera, entre las señales de enfermedad del hígado en perros:

  • Pérdida de apetito, vómito o diarrea.
  • Ictericia: un tono amarillo en la piel, las encías y el blanco de los ojos.
  • Líquido acumulado en el abdomen (abdomen hinchado).
  • Orina y sed excesivas.
  • Pérdida de peso.
  • Fiebre, problemas de coagulación, convulsiones u otros problemas neurológicos.

Si ves alguna de estas señales, llévalo al veterinario.

La vacuna de la hepatitis infecciosa suele ir combinada con la del moquillo. Si ves un tono amarillo en las encías o los ojos, repasa otras señales de alarma; más en la guía de salud.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la hepatitis canina?

Con ese nombre se conoce la hepatitis infecciosa canina, una enfermedad contagiosa causada por el adenovirus canino tipo 1, que se previene con la vacuna. También existe la hepatitis crónica, una inflamación del hígado de larga duración.

¿La hepatitis canina se contagia a otros perros?

La infecciosa, sí: se contagia al tragar orina, heces o saliva de un perro infectado, y un perro recuperado puede eliminar el virus en la orina durante al menos 6 meses.

¿Un perro puede recuperarse de la hepatitis?

De la hepatitis infecciosa hay perros que se recuperan, aunque algunos quedan después con daño renal u “ojo azul”. La hepatitis crónica es de larga duración y su manejo lo define el veterinario según cada caso.

Fuentes consultadas

Revisado el 28 de septiembre de 2026.

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